La acción terapéutica del sol puede ser utilizada para tratar distintas enfermedades y dolencias.

Afecciones de la piel.

 

La piel es uno de los órganos del cuerpo que mejor expresa el fotoenvejecimiento, pero un correcto uso de la luz solar también le reportan grandes beneficios. En la psoriasis ha demostrado ser uno de los tratamientos más efectivos y en países como Suecia se prescriben baños de sol antes que medicamentos.

 

Trastornos de origen nervioso.

La luz solar es imprescindible para la regulación de los neurotransmisores y es un potente antidepresivo. Los baños de sol están indicados para recuperarse de la astenia física y psíquica. Es uno de los mayores tonificantes, si bien su exceso puede provocar mayor cansancio.

 

Enfermedad de reumáticas.

 

En problemas reumáticos, tanto en osteoartritis, como en la artritis reumatoide o procesos degenerativos por descalcificación, los baños de sol resultan beneficiosos.

 

Tiroides y alteración del ciclo menstrual.

[hana-code-insert name=’Tomar el sol’ /]

 

La luz regula las secreciones de la glándula pineal y modula todos los riesgos hormonales. Es útil en enfermedades de la glándula tiroides y en algunas alteraciones menstruales.